Organización de los Estado Americanos (OEA)

 
                                                               
 
La Organización de los Estados Americanos es el organismo regional más antiguo del mundo, cuyo origen se remonta a la Primera Conferencia Internacional Americana, celebrada en Washington, D.C., de octubre de 1889 a abril de 1890.  En esta reunión, se acordó crear la Unión Internacional de Repúblicas Americanas y se empezó a tejer una red de disposiciones e instituciones que llegaría a conocerse como “sistema interamericano”, el más antiguo sistema institucional internacional.
 
Su objetivo es lograr en sus Estados Miembros, como lo estipula el Artículo 1 de la Carta de la OEA, "un orden de paz y de justicia, fomentar su solidaridad, robustecer su colaboración y defender su soberanía, su integridad territorial y su independencia".

La OEA reúne a los 35 Estados independientes de las Américas y constituye el principal foro gubernamental político, jurídico y social del Hemisferio. Además, ha otorgado el estatus de observador permanente a 69 Estados, así como a la EU.

Para lograr sus más importantes propósitos, la OEA se basa en sus principales pilares que son la democracia, los derechos humanos, la seguridad y el desarrollo.

La Organización de los Estados Americanos, establece los siguientes propósitos esenciales:

  1. Afianzar la paz y la seguridad del Continente;

  2. Promover y consolidar la democracia representativa dentro del respeto al principio de no intervención;

  3. Prevenir las posibles causas de dificultades y asegurar la solución pacífica de controversias que surjan entre los Estados miembros;

  4. Organizar la acción solidaria de éstos en caso de agresión;

  5. Procurar la solución de los problemas políticos, jurídicos y económicos que se susciten entre ellos;

  6. Promover, por medio de la acción cooperativa, su desarrollo económico, social y cultural;

  7. Erradicar la pobreza crítica, que constituye un obstáculo al pleno desarrollo democrático de los pueblos del hemisferio, y

  8. Alcanzar una efectiva limitación de armamentos convencionales que permita dedicar el mayor número de recursos al desarrollo económico y social de los Estados miembros